domingo, 5 de abril de 2026

EL CORDERO SACRIFICADO Y LA DESTRUCCIÓN DEL TEMPLO.

 2 LIBROS

1 - LA VISIÓN DE LAS GENERACIONES PERDIDAS-2007

2 - LA ESTIRPE DE ABRAHAM -2008

AUTOR = UN HUEHUETECO APASIONADO POR LA HISTORIA = EL AUTOR DEL BLOG.

El autor sostiene y aclara que conforme a la enseñanza del libro de los Hechos de los Apóstoles, libro de  los Hebreos y epístolas del Apóstol Pablo, un gentil que ponga su fe en Jesucristo, bajo ninguna manera puede judaizarse, es decir circuncidarse usar manto largo de oración, kipa, talit y demás cosas. 1. Entonces algunos que venían de Judea enseñaban a los hermanos: Si no os circuncidáis conforme al rito de Moisés, no podéis ser salvos. 2. Como Pablo y Bernabé tuviesen una discusión y contienda no pequeña con ellos, se dispuso que subiesen Pablo y Bernabé a Jerusalén, y algunos otros de ellos, a los apóstoles y a los ancianos, para tratar esta cuestión. 5. Pero algunos de la secta de los fariseos, que habían creído, se levantaron diciendo: Es necesario circuncidarlos, y mandarles que guarden la ley de Moisés. 6. Y se reunieron los apóstoles y los ancianos para conocer de este asunto. 7. Y después de mucha discusión, Pedro se levantó y les dijo:10. Ahora, pues, ¿por qué tentáis a Dios, poniendo sobre la cerviz de los discípulos un yugo que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido llevar? 11. Antes creemos que por la gracia del Señor Jesús seremos salvos, de igual modo que ellos. 19. Por lo cual yo juzgo que no se inquiete a los gentiles que se convierten a Dios, 20. sino que se les escriba que se aparten de las contaminaciones de los ídolos, de fornicación, de ahogado y de sangre. 21. Porque Moisés desde tiempos antiguos tiene en cada ciudad quien lo predique en las sinagogas, donde es leído cada día de reposo. 24. Por cuanto hemos oído que algunos que han salido de nosotros, a los cuales no dimos orden, os han inquietado con palabras, perturbando vuestras almas, mandando circuncidaros y guardar la ley, 28. Porque ha parecido bien al Espíritu Santo, y a nosotros, no imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias: 29. que os abstengáis de lo sacrificado a ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación; de las cuales cosas si os guardareis, bien haréis. Pasadlo bien. 30. Así, pues, los que fueron enviados descendieron a Antioquía, y reuniendo a la congregación, entregaron la carta; LIBRO DE HECHOS31. habiendo leído la cual, se regocijaron por la consolación. -Caso contrario un judío que acepte a su Mesías Yeshúa debe guardar su judaísmo. Los gentiles debemos amar al pueblo del Mesías .JUEVES 14 DE ENERO DE 2021

 LA VISIÓN  DE LAS GENERACIONES PERDIDAS

Por un Huehueteco apasionado por la historia- el autor  del blog 

AÑO DE 2007

 HUEHUETENANGO, 14 DE DICIEMBRE DE 2007. Derechos Reservados.

“...Escribe la visión , y declárala en tablas, para que corra el que leyere en ella...” Habacuc 2:2-3

“...De esto contaréis a vuestros hijos, y vuestros hijos a sus hijos, y sus hijos a la otra generación...” Joel 1:3

“...Contando a la generación venidera...,Para que lo sepa la generación venidera, y los hijos que nacerán; y los que se levantarán lo cuenten a  sus hijos,...”Salmos 78:1-8

  Dedicatoria

A

JEHOVÁ DIOS Y REY DEL UNIVERSO

  JESUCRISTO

ESPÍRITU  SANTO

 SEFARDITAS DE TODOS LOS TIEMPOS

   A USTED,  APRECIABLE LECTOR.

 AGRADECIMIENTO

A

Dios

 LA PROFESORA DE ENSEÑANZA MEDIA

PROFESORA EN TEOLOGÍA MINISTERIAL;

  ABOGADA Y NOTARIA

MARÍA LUISA RIVERA

por su valiosa colaboración en el  levantado de texto,

 aportaciones, sugerencias y comentarios

PRÓLOGO

          Este libro representa un esfuerzo dirigido por Dios, e inspirado por su Hijo Jesucristo  porque  su Santo Espíritu pone el querer y el hacer.  Gracias a ellos, vemos hoy culminada su publicación.  

       La inquietud de escribir sobre este interesante tema, surge en el año 2001  por conversaciones con el Hermano en Cristo /--*-/acerca del pueblo judío y específicamente sobre las Tribus Perdidas de Israel.  

 Ya que, en mi corazón afloraba un amor entrañable por la nación de Israel, y una inclinación por obtener objetos israelitas y saber más sobre ellos. Conocer a hermano/--*-/-fue como encontrar un fuente de bendición  pues él poseía mucho conocimiento y literatura que yo en ese momento necesitaba, esto  nos motivó a recopilar más información.  De la misma manera, el amor por Israel había surgido en el corazón de hermano /--*-/ muchísimo tiempo atrás y por ello,  el poseía revistas, banderas, libros,  billetes, relojes, posters, mapas, monedas, candelabros, y otros.

      El pensamiento  que contiene este Libro no es demostrar inclinación sobre pueblo o nación alguna, sino que la  Palabra de Dios se  cumple, con bendición para los que guardan sus mandamientos y  maldición para los que rechazan cumplirlos. Dios no se complace en el castigo, son los hombres quienes se imponen por ellos mismos los sufrimientos a través de sus actitudes. (Mat. 27:25.” Y respondiendo todo el pueblo, dijo: Su sangre sea sobre nosotros, y sobre nuestros hijos.”)

      Pero Dios siempre otorga nuevas oportunidades, mediante su gran amor, lo cual podemos ver que de dos pueblos hace uno por medio de Jesucristo.  (Ez. 37:21-22 “y les dirás: Así ha dicho Jehová el Señor: He aquí, yo tomo a los hijos de Israel de entre las naciones a las cuales fueron, y los recogeré de todas partes, y los traeré a su tierra; y los haré una nación en la tierra, en los montes de Israel, y un rey será a todos ellos por rey; y nunca más serán dos naciones, ni nunca más serán divididos en dos reinos.”).   Dios quiere que ninguno se pierda sino que todos procedan al arrepentimiento para recibir su bendición.

        Es  así como en este año 2007, /--*-/ plasma esta obra, a la que titula: “LA VISIÓN DE LAS GENERACIONES PERDIDAS  Concediéndome el privilegio de realizar el  levantado de texto y compartir   conocimientos afines. 

     Este material es parte de nuestra ofrenda al Dios maravilloso, al Fiel y Verdadero, que no escatimó ni a su propio Hijo para darnos juntamente con él todas las cosas.

          Oramos para que  sea de bendición en su vida, su fe se vea aumentada y que al finalizar la lectura, su anhelo  sea conocer cada día más del Señor  y de su pueblo.

      Jerusalén, ciudad edificada para que en  ella todos se congreguen! A ella suben las tribus, las tribus del Señor, para alabar su nombre conforme a la ordenanza que recibió Israel. Allí están los tribunales de justicia, los tribunales de la dinastía de David. Pidamos por la paz de Jerusalén:«Que vivan en paz los que te aman. Que haya paz dentro de tus murallas, seguridad en tus fortalezas.» Y ahora, por mis hermanos y amigos te digo:«¡Deseo que tengas paz!» Por la casa del Señor nuestro Dios procuraré tu bienestar”. (Salmo 122:3-9)¡

Fraternalmente;

María Luisa Rivera Hernández.

Profesora de Teología Ministerial.

  INTRODUCCIÓN

 “..., A los judaizantes relapsos presentes, y a los ausentes, en efigie; se les condena a ser quemados en llamas vivas de fuego; hasta que se conviertan en ceniza y no quede de ellos memoria en esta tierra..,.”

      Con estas impresionantes palabras, en 1574-, el tribunal de la Santa Inquisición, selló el fin de la existencia terrenal de, más de ochocientos hombres y mujeres en el Reino de la Nueva España. ¿Quienes eran estas personas? ;Y ¿qué  abominable crimen habían cometido para ser acusados, enjuiciados, y merecer tan terrible condena?.

Los desdichados condenados tenían como mínimo dos aspectos en común: ser todos españoles y en parte practicar la fidelidad de la ley de Jehová dada al pueblo de ISRAEL, estatutos que sus antepasados habían guardado por innumerables generaciones.

Muchos de estos españoles de origen judío escaparon, y se establecieron en lugares donde pasaron inadvertidos ocultando su origen y creencias y en el transcurso de varias generaciones sus descendientes, perdieron toda conexión cultural y religiosa con ellos , más no así, su genética.

     Hoy, un poco más de cuatrocientos años las cenizas de aquellos; Rodríguez, López, Méndez, Marques, Lucena, Zúñiga, Baez, Morales, Díaz, De la Peña...se elevan en nuestra memoria como polvo de oro, y viven en la sangre de sus descendientes esparcidos en toda Hispanoamérica.

Acerca de los martirios efectuados  en  tiempos pasados en Ibero América, en contra del pueblo judío, se lee en la revista “Noticias de Israel”, Publicación mensual de la Obra Misionera “Llamada de Medianoche”,Número 7-Julio 2007-Año27.

1,066:   3,000   judíos asesinados en España.

1,391:    20,000   judíos españoles quemados en la hoguera.

1,483:   30,000   judíos quemados en España. (Inquisición)

1,506:   2,000   Judíos asesinados en Lisboa.

1,574:   897   judíos quemados en México.(Inquisición)

1,680   86   judíos de Madrid quemados en la hoguera.     

     Las personas al leer en  la Biblia los siguientes pasajes, las aplican al pueblo judío tradicional, más nosotros estamos convencidos que también se refieren al pueblo iberoamericano porque creemos que descienden de “tribus perdidas” a consecuencia del destierro asirio.

 Deu 4:27-30  Y Jehová os esparcirá entre los pueblos,  y quedaréis pocos en número entre las naciones a las cuales os llevará Jehová.

Y serviréis allí a dioses hechos de manos de hombres,  de madera y piedra,  que no ven,  ni oyen,  ni comen,  ni huelen.

Mas si desde allí buscares a Jehová tu Dios,  lo hallarás,  si lo buscares de todo tu corazón y de toda tu alma.

Cuando estuvieres en angustia,  y te alcanzaren todas estas cosas,  si en los postreros días te volvieres a Jehová tu Dios,  y oyeres su voz;

Deu 28:36  Jehová te llevará a ti,  y al rey que hubieres puesto sobre ti,  a nación que no conociste ni tú ni tus padres;  y allá servirás a dioses ajenos,  al palo y a la piedra.

Deu 28:64  Y Jehová te esparcirá por todos los pueblos,  desde un extremo de la tierra hasta el otro extremo;  y allí servirás a dioses ajenos que no conociste tú ni tus padres,  al leño y a la piedra.

Deu 32:26  Yo había dicho que los esparciría lejos,  Que haría cesar de entre los hombres la memoria de ellos,

Oseas  4:12  Mi pueblo a su ídolo de madera pregunta,  y el leño le responde;  porque espíritu de fornicaciones lo hizo errar,  y dejaron a su Dios para fornicar.

Oseas 4:17  Efraín es dado a ídolos;  déjalo.

Oseas 7:8  Efraín se ha mezclado con los demás pueblos;  Efraín fue torta no volteada.

Oseas 9:3  No quedarán en la tierra de Jehová,  sino que volverá Efraín a Egipto y a Asiria,  donde comerán vianda inmunda.

a 65:3  pueblo que en mi rostro me provoca de continuo a ira,  sacrificando en huertos,  y quemando incienso sobre ladrillos;

Isa 65:4  que se quedan en los sepulcros,  y en lugares escondidos pasan la noche;

Que comen carne de cerdo,  y en sus ollas hay caldo de cosas inmundas;

Isa 49:14  Pero Sión dijo:  Me dejó Jehová,  y el Señor se olvidó de mí.

Isa 49:18  Alza tus ojos alrededor,  y mira:  todos éstos se han reunido,  han venido a ti.  Vivo yo,  dice Jehová,  que de todos,  como de vestidura de honra,  serás vestida;  y de ellos serás ceñida como novia.

Isa 49:19  Porque tu tierra devastada,  arruinada y desierta,  ahora será estrecha por la multitud de los moradores,  y tus destruidores serán apartados lejos.

Isa 49:20  Aun los hijos de tu orfandad dirán a tus oídos:  Estrecho es para mí este lugar;  apártate,  para que yo more.

Isa 44:5  Este dirá:  Yo soy de Jehová;  el otro se llamará del nombre de Jacob,  y otro escribirá con su mano:  A Jehová,  y se apellidará con el nombre de Israel.

Isa 49:21  Y dirás en tu corazón:   ¿Quién me engendró éstos?  Porque yo había sido privada de hijos y estaba sola,  peregrina y desterrada;   ¿quién,  pues,  crió éstos?  He aquí yo había sido dejada sola;   ¿dónde estaban éstos?

Isa 51:1  Oídme,  los que seguís la justicia,  los que buscáis a Jehová.  Mirad a la piedra de donde fuisteis cortados,  y al hueco de la cantera de donde fuisteis arrancados.

Isa 30:18  Por tanto,  Jehová esperará para tener piedad de vosotros,  y por tanto,  será exaltado teniendo de vosotros misericordia;  porque Jehová es Dios justo;  bienaventurados todos los que confían en él.

Isa 30:19  Ciertamente el pueblo morará en Sión,  en Jerusalén;  nunca más llorarás;  el que tiene misericordia se apiadará de ti;  al oír la voz de tu clamor te responderá.

Isa 30:20  Bien que os dará el Señor pan de congoja y agua de angustia,  con todo,  tus maestros nunca más te serán quitados,  sino que tus ojos verán a tus maestros.

Isa 30:21  Entonces tus oídos oirán a tus espaldas palabra que diga:  Este es el camino,  andad por él;  y no echéis a la mano derecha,  ni tampoco torzáis a la mano izquierda.

Isa 30:22  Entonces profanarás la cubierta de tus esculturas de plata,  y la vestidura de tus imágenes fundidas de oro;  las apartarás como trapo asqueroso;   ¡Sal fuera!  les dirás.

Isa 30:23  Entonces dará el Señor lluvia a tu sementera,  cuando siembres la tierra,  y dará pan del fruto de la tierra,  y será abundante y pingüe;  tus ganados en aquel tiempo serán apacentados en espaciosas dehesas.

Isa 65:11  Pero vosotros los que dejáis a Jehová,  que olvidáis mi santo monte,  que ponéis mesa para la Fortuna,  y suministráis libaciones para el Destino;

Jer 31:18  Escuchando,  he oído a Efraín que se lamentaba:  Me azotaste,  y fui castigado como novillo indómito;  conviérteme,  y seré convertido,  porque tú eres Jehová mi Dios.

Jer 31:19  Porque después que me aparté tuve arrepentimiento,  y después que reconocí mi falta,  herí mi muslo;  me avergoncé y me confundí,  porque llevé la afrenta de mi juventud.

Jer 31:20   ¿No es Efraín hijo precioso para mí?   ¿no es niño en quien me deleito?  pues desde que hablé de él,  me he acordado de él constantemente.  Por eso mis entrañas se conmovieron por él;  ciertamente tendré de él misericordia,  dice Jehová.

Mateo 10: 5-6.  A estos doce envió Jesús, y les dio instrucciones, diciendo: Por camino de gentiles no vayáis, y en ciudad de samaritanos no entréis, sino id antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel.

Mat 13:44  Además,  el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo,  el cual un hombre halla,  y lo esconde de nuevo;  y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene,  y compra aquel campo.

Luc. 15:6  y al llegar a casa,  reúne a sus amigos y vecinos,  diciéndoles:  Gozaos conmigo,  porque he encontrado mi oveja que se había perdido.

Juan 10:16 También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor.

Abdías verso 20   Y los cautivos de Jerusalén que están en Sefarad__España_.

Romanos 15:24 y 28    Cuando vaya a España,...pasare entre vosotros rumbo a España.

El Autor.

CAPÍTULO X

EL CORDERO SACRIFICADO Y LA DESTRUCCIÓN DEL

TEMPLO.

       El Señor Jesucristo inició su ministerio siendo  Como de treinta años1. Tres años después,  ofreció su vida como  el  cordero  de Dios, muriendo  un día  miércoles 14 de Nisan, (Abib),  día de la celebración de la Pascua o pesaj, que conmemora la salida de Egipto.2. 3.  4.

 Jesús fue sepultado antes de las seis de la tarde cuando comenzaba la Fiesta de Los Panes sin Levadura, y resucitó a los tres días exactos, como está escrito en los evangelios, según la señal del profeta Jonás. 5. 6.

Por lo cual resucitó gloriosamente el día sábado 17 de Abib que corresponde a marzo-abril, en nuestro actual calendario.

      La Escritura sagrada dice que Cristo es nuestro reposo.7 y por lo tanto vemos que el Arca de Noé, símbolo y figura de Jesucristo, reposó igualmente a los 17 días del mes séptimo8. sobre los montes del Ararat, en lo que hoy es Turquía. Podemos ver detrás de esto la poderosa mano de Dios cumpliendo sus  eternos propósitos.

      En el año 67 –70 D. C. Surge una gran revuelta en Judea, que incluye dos acontecimientos importantes del pueblo de Israel; el primero es la destrucción del Templo de Jerusalén y la ciudad a manos del general romano Tito. El templo arde en llamas, el candelabro de oro puro es llevado como botín a Roma, la ciudad es quemada, los judíos masacrados y otros llevados en cadenas. El segundo es la defensa y suicidio colectivo de la fortaleza judía, cerca del mar muerto:”Masada”. Después de esto se inicia la dispersión mundial de los Judíos.

 Referencias.

1   Lucas 3:23     2,3   Éxodo  12:2 –6      4   Deuteronomio  16:1     5     Mateo  12:39-40      6  Jonás 1:17     7      Hebreos  4:8-10      8   Génesis  8:4

miércoles, 1 de abril de 2026

EL MESÍAS EN EL ANTIGUO TESTAMENTO * RINGGREN*1-8

 ESTUDIOS DE TEOLOGÍA BÍBLICA

EL MESÍAS EN EL ANTIGUO TESTAMENTO

HELMER RINGGREN

CHICAGO

1956

EL MESÍAS EN EL ANTIGUO TESTAMENTO * RINGGREN*1-8

INTRODUCCIÓN

 Desde sus inicios, la Iglesia cristiana ha visto en muchos pasajes del Antiguo Testamento profecías que se cumplieron en Jesucristo.

 La investigación bíblica moderna no siempre ha compartido esta opinión y, a menudo, ha interpretado esos pasajes mesiánicos de forma muy diferente. Muchos buenos cristianos se han sentido ofendidos por esto, lo que ha dado lugar a una profunda brecha entre la interpretación académica y la práctica de la Biblia: entre la comprensión histórico-crítica de un pasaje bíblico y su interpretación en la fe cristiana.

 En ocasiones, incluso se ha considerado necesario hablar de dos interpretaciones muy diferentes de un mismo pasaje: la concreta e histórica, por un lado, y la teológica, por el otro.

Por consiguiente, es motivo de satisfacción que en la investigación más reciente exista una cierta tendencia a defender el significado mesiánico de esos pasajes bíblicos de una manera novedosa.

Así, la interpretación cristiana tradicional de esos pasajes parece haber recibido cierto respaldo de la exégesis histórica. En este pequeño libro intentaremos esbozar brevemente las características principales de esta nueva comprensión e ilustrar con algunos ejemplos sus consecuencias para la exégesisPrimero trataremos algunos salmos que constituyen la base y el contexto histórico.

Pero, para empezar, haremos algunas observaciones sobre la comprensión de los salmos en general. Los llamados «salmos mesiánicos» se analizarán aquí en el contexto de la interpretación cultual de los salmos, que parece estar ganando aceptación en círculos cada vez más amplios. Se ha dicho que el libro de los Salmos es el himnario de la comunidad israelita. Esto es cierto, pero cabe añadir, en primer lugar, que los salmos no solo eran el himnario de la comunidad, sino que en muchos aspectos también eran su Libro de Oración Común, puesto que varios salmos contienen liturgias completas; y en segundo lugar, que la comunidad en cuestión no era la postexílica, sino que los salmos derivan mayoritariamente de la época preexílica. Estas opiniones son bien conocidas y compartidas por la mayoría de los estudiosos del Antiguo Testamento. Otro punto de suma importancia para nosotros no está exento de controversia: la interpretación de varios salmos como «salmos de entronización» o, como los denomina Weiser, «salmos de la Fiesta de la Alianza», como por ejemplo los Salmos 24, 47 y 47. 96, 99 y varios más.

 Los temas de estos salmos son la entronización y el reinado de Dios; su victoria y el juicio de los enemigos de Dios y del pueblo, la creación del mundo y el pacto con el pueblo de Israel en el monte Sinaí.

Si leemos estos salmos con atención y con imaginación creativa, podemos entenderlos fácilmente como los himnos de una gran fiesta que celebraba estas poderosas obras de Dios. Si añadimos que se sabe que existió una fiesta similar entre los vecinos del antiguo Israel, resulta aún más probable que tal fiesta se celebrara realmente en Israel —aunque no esté prescrita en la Ley de Moisés— o más bien que existiera alguna relación entre esta fiesta y la Fiesta de los Tabernáculos,² aunque no se pueda determinar con exactitud.

martes, 31 de marzo de 2026

ENTREVISTA CON MI HIJA ADOPTIVA

 Una notable escritora, madre de cinco hijos adoptivos, les habla con conocimiento de causa a los que piensen adoptar un niño.

ENTREVISTA CON MI HIJA ADOPTIVA

 (Condensado de «Cosmopolitas»)

Por Pearl S. Buck

Autora de La Buena Tierra, La estirpe del Dragón, etc

1946

HACE VEINTE AÑOS llevamos  al hogar a nuestra primera hija adoptiva. En el transcurso de los años, adoptamos cuatro criaturas más—tres varones y una niña—para que fuesen sus hermanos. Antes de escribir esté artículo pedí a la hija mayor, que ahora tiene veinte años, su consejo sobre lo que debía decir a quienes también quieran asumir los deberes y las respon­sabilidades de la paternidad adoptiva.

—En primer término—me dijo—, yo creo que no todo el mundo debe adoptar niños. Y no lo digo porque unas personas sean pobres y otras ricas. Eso nada tiene que hacer.

Como yo le preguntara entonces qué clase de personas creía ella las más ade­cuadas, me contestó:

En opinión mía, los padres adopti­vos no deben ser demasiado jóvenes. Quienes no han pasado aún de la edad juvenil, lo que quieren ante todo es di­vertirse. Probablemente un niño no les importaría lo bastante para dudarlo co­mo es debido.

—Pero sucede con gran frecuencia que matrimonios muy jóvenes tienen hijos propios—le objeté yo.

—De los hijos propios cuidarán impulsados por el simple instinto. Pero tratán­dose de un hijo adoptivo, se necesita algo más.

—Por supuesto—continuó—los padres tampoco deben ser demasiado viejos, pues lo más probable es que a esa edad, cuando va el barullo y las impertinencias de los niños fastidian, la carga resulte muy dura. Sólo quienes sienten verdadero amor por los niños deberían adoptarlos.

Estas palabras de mi hija estaban com­pletamente de acuerdo con lo que yo pienso. Muchos padres quieren a sus pro­pios hijos, pero no quieren a los niños. Unicamente los que quieren a todos los niños deben ser padres adoptivos. Por eso, antes de dar tal paso, marido y mujer necesitan cerciorarse cuidadosamente de cuáles son sus verdaderos sentimientos a este respecto. ¿Quieren a los seres huma­nos? ¿Podrán ser capaces de amar una criatura que no sea suya?

Pero las criaturas crecen. ¿Les gustan los muchachos desordenados y revolto­sos? ¿Pueden echar a risa ciertas travesu­ras? ¿Pueden querer a ni¡ niño y al mismo tiempo reconocer sus faltas? Si básica­mente los niños les inspiran afecto y no les fastidian, están capacitados para la tarea.

Después de pensar un rato, mi hija agregó:

—Creo, sin embargo, que a los hijos adoptivos no debe tratárseles con espe­cial deferencia. Conviene enseñarlos, que­rerlos y castigarlos lo mismo exactamente que a los otros niños. Si se les prefiere y se les trata de manera distinta, hay el peligro de que se sientan como si no pertenecieran a la familia.

En esto también estaba yo de acuerdo con, ella. Nuestros hijos adoptivos han tenido que tomarnos a nosotros tal como somos. Comparten lo mismo nuestra bue­na fortuna que nuestros inevitables  perío- dos de mala suerte. Cuando nos vemos obligados a trabajar con exceso, lo cual sucede frecuentemente, puesto que sien­do grande la familia las cuentas también lo son, nuestros hijos tienen que sufrir las rachas de impaciencia a que da origen nuestro cansancio. Pero en toda ocasión, buena o mala, pueden invariablemente contar con nuestro cariño.

Los padres, a su vez, deben tomar a los niños tal como vengan. Sea cual fuere el medio ambiente que lo rodea, la íntima naturaleza de un niño no cambia nunca. Desde el momento que es concebido, sus cualidades esenciales quedan determina­das. La enseñanza y el ejemplo no pueden sino fortalecer y desarrollar lo que hay allí. Esperar demasiado en este sentido es un error que no conduce sino a desenga­ños y sufrimientos para todos. Esperar muy poco, es igualmente  erróneo.

¿Cómo puede saber uno a ciencia cier­ta cuál es el niño que le conviene adop­tar? ¿ Es importante que tenga los ojos negros? ¿0 que los tenga azules? Cual­quiera de esas cosas es importante si usted cree que lo es, porque todas ellas son Cuestión de sentimiento y el sentimiento tiene gran importancia entre padres e hijos. Las emociones deben considerarse antes que nada, porque las emociones son el factor más significativo para establecer la corriente del afecto entre uno y el corazón de los niños.

He citado el rasgo físico de los ojos co­mo un simple ejemplo. Los rasgos de carácter e índole son, por de contado, mucho más importantes. Una persona de espíritu expansivo que adopte a un niño tímido y reservado de sentimientos, pue­de crear una catástrofe para ambos. ¿Pero cómo podemos precavernos contra esas disparidades? Aunque en verdad no hay para ello ningún medio absolutamente seguro, ciertas circunstancias pueden te­nerse en cuenta. La raza y aún la naciona­lidad del niño deben ser iguales o muy semejantes a las de los padres adoptivos. Si usted, digamos, tiene en sus venas cá­lida sangre latina, no lleve al hogar a un niño cuyos progenitores sean de fría sangre escandinava—a menos que usted esté casado por amor con una persona de tal raza.

Los antecedentes culturales son tam­bién importantes. Padres a quienes los libros no les interesan ni mucho ni poco, y que abandonaron las aulas sin comple­tar su educación, río deberían adoptar a un niño cuyos padres son profesores o personas letradas. Lo contrario es impru­dente en igual grado.

La mayor parte de los matrimonios prefieren adoptar niñas, basándose en la teoría de que son más «fáciles» que los niños. Prácticamente yo he encontrado que los niños son más fáciles; en general, tienen mayor independencia de carácter y poseen una naturaleza más franca. Pero tratándose de un hijo adoptivo, conviene atender primero a otras cosas de sustan­cia, y luego a la consideración adjetiva de que sea niño o niña.

Nunca debe haber en la casa un solo niño—observó mi joven interlocutora—.

Fl hijo adoptivo necesita hermanos y hermanas con quienes convivir y a quie­nes querer. Así hay en su vida un mayor sentido de seguridad.

Es cierto. Todos necesitamos la com­pañía y el apoyo de diversos afectos en el hogar. Cuando no hay sino un solo lazo de afecto, puede que se ejerza sobre él demasiada tensión. Las esperanzas sue­len ser más altas y más férvidas de lo que conviene citando se concentran en solo niño. El sufre con esta especie de implícita exigencia excesiva. Y los padres también. Todo niño debe tener cuantos compañeros sea posible. Esto significa que los padres necesitarán, trabajar más para ganarse la vida y que la vida será s frugal, pero habrá más felicidad para todos. Los niños se ayudan unos a otros, y ayudan a los padres.

Formulé  otra pregunta a mi hija: —¿Hice bien en decirte desde un prin­cipio que eras adoptiva?

Ella estaba recién nacida cuando la lle­vamos a nuestra casa. Pero una vez que creció lo bastante para contarle cuentos, le referí la historia maravillosa de cómo la había encontrado a ella y de por qué la había escogido entre todas las demás criaturas que hubiera podido adoptar. Por varios años estuve repitiéndole aque­llo cada vez que tenía oportunidad. Pero una noche, ya llegada ella a los siete años, la vi bostezar con expresión de aburri­miento cuando empecé a contarle otra vez la misma historia.

—¡Ya sé eso mamá! Cuéntame algo nuevo.

Experimenté al oírla una grata sensa­ción de tranquilidad. Ya para ella el he­cho de su adopción era cosa bien sabida y definitivamente aceptada. Ahora podía­mos olvidarlo sin peligro alguno. Tenía­mos plena confianza la una en la otra.

Hoy día, a los veinte años, dice reflexi­vamente:

alegro de que me lo hubieras dicho desde aquel lejano entonces. Yo siempre he considerado como cosa natu­ral y corriente que un matrimonio pueda tener hijos lo mismo por nacimiento que por adopción. Y eso es todo lo que im­porta. Sin embargo, si no hubiera sabido desde mi niñez que era hija adoptiva, el haberme enterado de ello más tarde quizá hubiera sido un grave golpe para mí.

¿Y si yo nunca te lo hubiera dicho? --le pregunté.

—Alguien se habría encargado de de­círmelo—repuso—. Mil veces mejor fue haberlo sabido por boca tuya, mamaíta.

Después de aquella noche—cuando mi hija tenía siete años—ya no abrigué te­mor alguno. Dos años después fui a visi­tarla a una colonia escolar donde estaba pasando el verano. Al verme corrió hacia mí desalada.

—¡Oh, mamá!--exciamó—. ¡Qué gusto me da que hayas venido! Quiero presen­tarte a una de mis amiguitas para que hables con ella y la consueles. La pobrecilla me inspira mucha lástima. ¡Es adoptada!

Hice un esfuerzo por no sonreír. Pero tú sabes que eso no significa nada, queridita—le repuse.

—Sí, sí. Pero pasa que ella es realmente adoptada. No tiene mamá, ¿sabes? ¡Vive con una de sus tías!

Aquél fue para mí uno de los más feli­ces momentos. Mi chiquilla no se consi­deraba adoptada; yo era para ella su ver­dadera mamá.

Una noche nuestra hija menor me pre­guntó, cuando estaba arropándola para dormir:

— ¿Todos nosotros, mis hermanitos y yo, somos hijos de distintas mamás?

—Así es-le contesté yo aparentando no dar seriedad al asunto.

—Pero eso no importa—me dijo ella—porque tú eres la mamá de todos.

—Tienes razón... eso no importa—¡e repuse.

Pocos minutos después estaba dor­mida...

No hay sino una regla para contestar a preguntas así: contestarlas honradamen­te. Cuantos menos años tenga el niño, más breve y sencillamente conviene res­ponderle. Llegado a la adolescencia, las respuestas deben ser amplias y acompaña­das de explicaciones. Precisa advertirle que si desea averiguar quiénes fueron sus progenitores, tiene el derecho de hacerlo. Por lo general, si sus relaciones en el nuevo hogar han sido satisfactorias y si no hubo momento de choque al enterarse de la adopción, no hay en el niño deseo de saber quiénes fueron sus padres, ni de unirse a ellos.

opino que la adopción temprana—tan cerca del nacimiento como sea posible ­constituve la mejor base para la futura felicidad de todos. Los padres adoptivos y el niño deben, creo yo, convivir los días de la infancia.

Sé que algunas personas se sienten más seguras adoptando a un niño que haya pasado la prueba física y mental del pri­mer año, o de los dos primeros años. Pero los padres corren ciertos riesgos lo mismo con un hijo propio que con un hijo adop­tivo. Una criatura mental o físicamente defectuosa puede nacer en cualquier fa­milia. Viéndolo bien, hay menos riesgo en la adopción que en el nacimiento. La mayor parte de las deformaciones físicas son notorias cuando el niño nace. En cuanto a los defectos mentales, los más claros se perciben desde el nacimiento: p ero los menos visibles pueden no ser d escubiertos hasta la  edad escolar.

Adoptar a un niño ignorando por completo sus antecedentes de familia, es una  imprudencia tan grande como la del hombre que se casa precipitadamente• con una mujer cuya ascendencia desconoce y con la cual ha de compartir, sin embargo, la jornada de la existencia.

¿EL AFECTO que une a los padres con su hijo adoptivo puede ser tan fuerte como el que los uniría con un hijo propio? Puede ser más fuerte aún. El hecho de que hayan deseado adoptar a un niño y lo hayan escogido ellos mismos, es un exec lente principio para la formación de ese afecto. Con frecuencia el sentido de responsabilidad de los padres y la del niño a los cuidados de éstos, hacen que el afecto mutuo vaya desarrollán­dose hasta llegar a convertirse en algo más real y profundo que los lazos de la sangre.

Si los padres prefieren adoptar a un niño de algunos años, el sentido cormún ha de ser su guía para cimentar el mutuo afecto. Nunca debe mostrársele antago­nismo o malquerencia respecto a quienes formaron su familia anterior. Los nuevos padres, deben simplemente respetar la idea que de esos parientes tenga el niño, y permitirle que hable libremente de ellos. Con empeñarse en borrar sus recuerdos, no se logra sino ahondárselos más.

El niño de esa edad tiene también cier­tos hábitos establecidos los cuales quizá no estén de acuerdo con la nueva atmós­fera que lo rodea. Paciencia es entonces la consigna. Nuevos hábitos no pueden formarse sino cuando el niño así lo quiere. Primero debe sentirse seguro en su hogar adoptivo: seguro de. que se le necesita,seguro de que se le quiere. Entonces él mismo deseará ser parte de la familia, e irá dejando sus viejos hábitos. —hemos dicho ya cuanto hay quedecir sobre el particular?—pregunté a mi hija cuando hubimos  llegado a este punto. Falta algo—dijo ella—. El pasado de un  hijo adoptivo no debe  trascender nunca más allá de él y sus nuevos padres. Es apenas justo y ecuánime que al niño Se le brinde la oportunidad de empezar en condiciones iguales a las de otro cual­quiera.

Bien dicho. A veces es necesario, por bien del niño, explicar ciertos detalles de su pasado a un maestro, por ejemplo, pa­ra que sea más paciente con él o procure comprenderlo mejor. Pero en esos casos, lo que se le diga debe tener carácter ente­ramente confidencial.

—Por supuesto continuó mi hija—, lo que yo digo no se refiere sólo a los padres, sino al resto de la familia también.

Nuestra familia es grande. Cuando mi hija habló así estaba pensando en las tías, los tíos, los primos y la abuelita. Hemos tenido la fortuna de que todos ellos acep­taran cariñosamente a nuestros hijos adoptivos. Pero esto no es así en todos los casos. Los padres adoptivos deben in­sistir en que sus niños sean mirados como verdaderos miembros de la familia, lo cual son realmente.

—Creo que eso es todo—terminó mi hija.

Pero mi esposo, que se había unido a nosotras, intervino en la conversación.

—Una cosa más—dijo dirigiéndose a mi hija—. ¿A ti te gustaría adoptar niños?

Fue una pregunta bastante acertada. Nuestra hija le contestó con una vehe­mencia muy satisfactoria para nosotros.

—¡Seguramente que me gustaría! Si no tengo bastantes hijos, adoptaré cuan­tos pueda.

Y eso fue, en verdad, lo más impor­tante de todo lo que ella dijo

EL CORDERO SACRIFICADO Y LA DESTRUCCIÓN DEL TEMPLO.

  2 LIBROS 1 - LA VISIÓN DE LAS GENERACIONES PERDIDAS-2007 2 - LA ESTIRPE DE ABRAHAM -2008 AUTOR = UN HUEHUETECO APASIONADO POR LA HIS...