Martes, 11
de febrero de 2025
PERSECUSIÓN DE LOS VALLES
DE PIAMONTE *BURNETT* Año 1688
Traer a la luz del idioma español, un libro escrito en el idioma inglés con el
lenguaje escrito de la edad post
medieval del año 1688, (Escrito 2 años después de las matanzas en los Valles
Vaudos del Piamonte italiano) es una tarea de paciencia, pero lo hago, porque deudores somos
todos de aquel que no se aferró a su Dignidad de Príncipe
Celestial, y no escatimó la última gota de su sangre terrenal, para
salvar a quienes quieran refugiarse bajo su cruz. Y lo hago para exaltar
la Gloria del Cordero de Dios, y para edificar mi vida propia y la de mis hermanos creyentes en Cristo en todo el mundo.*El
autor del blog*
Nota del autor del blog: Como este libro fue impreso hace 358 años , en idioma inglés antiguo post medieval , y sus páginas no están claramente,, es difícil
el trabajo de traducirlo de una manera rápida, y consumiría demasiado tiempo el
hacerlo de la forma más exacta. Una letra escrita de forma antigua, puede
cambiar el significado de una palabra. Es posible por tanto, que algunos nombres de personajes antiguos, lugares y fechas no aparezcan escritos de forma
correcta en estas traducciones. En todo caso, será
el interés del lector diligente en buscar por sus propias investigaciones el nombre
correcto de los personajes y lugares aquí mencionados.**
**Traducir al español estas páginas borrosas, es como avanzar lentamente, bajo una
tormenta, en un camino angosto, ascendiendo
un gran cerro, casi al anochecer , hundiendo las botas entre el
barro pegajoso, y avanzando poco a
poquito, un paso aquí, y otro un poco
mas.” El autor
del blog martes 10 de febrero del año 2026
LA HISTORIA DE LA PERSECUSIÓN DE LOS VALLES DE PIAMONTE.
CONTENIENDO UN RELATO DE LO QUE HA
PASADO EN LA DISIPACIÓN DE LAS IGLESIAS Y LOS HABITANTES DE LOS VALLES, QUE
SUCEDIÓ EN EL AÑO 1686
By Gilbert Burnett
LONDON:
1688
1-3
No es mi designio en este momento
establecer una relación amplia y particular de todo lo que ha sucedido a causa
de esta moda insipida y lamentable
Disipación, ya que espero tratarla más ampliamente más adelante. Sin embargo,
observaré todo lo necesario para que parezca que Nunca hubo persecución más cruel ni más injusta que
aquella que se ha puesto en ejecución esta última vez contra las Iglesias y los
Habitantes de los Valles del Piamonte que su Religión tsido la única causa de esta
Persecución, y aquellos que han escapado
de ella hace bien en merecer la hermandad, bondad y amor de todos los buenos Cristianos.
Las Iglesias de los Valles del Piedmont, o de Los Waldenses como se les llama comúnmente, fueron los más antiguos de todos los que derivan su
Original de los Apostoles , cuyo doctrina
siempre han seguido y enseñado.
Ellos no necesitaron de una Reforma, por la razón de que nunca fueron partícipes de esos grandes errores e idolatrías con los cuales la Iglesia de Roma y el Papado
han infectado a la cristiandad. La pureza de sus modales se ha
correspondido bien con su Doctrina, que
sus mismos enemigos no han dejado de confesar, que su moderación y el carácter
ejemplar de sus vidas han contribuido
mucho al establecimiento de su religión. No se han conformado sólo con no entrar
en una comunión idólatra y superflua, sino que siempre han declarado y protestado abiertamente contra aquellos Abusos de la tiranía papal mucho antes que lo hicieran Lutero, Calvino, y otros de nuestros reformadores.
Han hablado con más fuerza o más audacia
en para refutar las herejías de la Iglesia Romana. como también los
grandes hombres antes mencionados( Calvino…Lutero) han dado su aprobación de la Doctrina de las Iglesias de
los Waldenses , como ortodoxa ( es
decir ( verdaderas y antiguas) y Apostólica.
No es de extrañar entonces que las
Iglesias siempre hayan sido objeto del odio y la ira de los Papistas y que los Papas han hecho que se publiquen las
Crusadas y han comprometido a un grupo de Europa a ir contra ellos tan diversos Inquisidores famosos han hecho en momentos
febriles La vida de toda esa crueldad y futilidad que la rabia y la malicia
podrían inventar para el exterminio de los Valdenses > y que particularmente el Concilio de propaganda fide y extirpandis Hereticia no ha dejado ningúna
piedra sin remover para efectuar su destrucción total: pero no podemos admirar lo suficiente que
Providencia especial y peculiar con la que ha suplicado al Todopoderoso Dios siempre proteja a las Iglesias y
a los Habitantes de los Valles Piamonte, ya que a pesar de muchas persecuciones violentas, a pesar de las
pérfidas Traiciones con las que sus Enemigos
siempre devolvieron a su fidelidad, a pesar de las veinticinco o veintiocho
guerras que su religión ha atraído sobre
ellos, y a pesar de los Masacres que muchas
veces como torrente han desbordado los valles con, la sangre de los Valdenses, este gran Dios ha preferido guardarlos a ellos por continuos milagros de
su Providencia
Todos los historiadores, incluso los
del partido opuesto, han estado de acuerdo en que Estas Iglesias han continuado en una posición inmemorial de
excelencia en la vida de su Religión, antes de caer bajo el
Dominio de la Duques o Condes de Saboya, que no llegaron al país
hasta el año 1235, cuando Tomás Conde de Saboya se hizo amo de la Ciudad
de Pigmrol y de los Valles del Piamonte, bajo el pretexto de que la Raza de los Príncipes del Piamonte estaba
extinto. También es seguro que los Waldenses nunca se sometieron
a los condes de Saboya (de quien desciende su Alteza Real )
solamente con la condición de que se
mantengan sus derechosa de religión. En definitiva, es sobre esta Fundación que dichos condes que se
convierten en príncipes de Piamonte,
han defendido y confirmado las Iglesias Valdensias en el ejercicio de su
Religión, y en sus demás Derechos y
Privilegios les han concedido Por este motivo,
de vez en cuando surgen fiebres y auténticas concesiones. particularmente en los años 1561, 1602 y 1603, que siendo
emplazados e inscrito en el Senado y en la Cámara de Accionistas
de Turín, en el año 1620, sobre la corrección de una gran cantidad de dinero
que los Waldenses pagaron a continuación, como aparece en el Acta de Inscripción, las
Construcciones así liquidadas en forma de una Transacción irrevocable y de una
Ley perpetua e inviolable, cuya ejecución fue ordenado por varios decretos y solemnes de los duques de Saboya en el años
1638, 1649, 1654 y 1655
El Consejo de propaganda fide, obligado
por su creación, por su título y por su juramento, de procurar las ruinas de aquellos a quienes marcó
con el nombre de herejes, observando con gran pesar el estado de paz y
tranquilidad del que gozaban los Waldenfes bajo la protección de las Leyes, puso en
ejecución todo lo que pueda a la perturbación de los mismos. Con este fin fue
que este Consejo que entonces estaba compuesta en parte por los Ministros
Principales de Estado de la Corte de Turín,
aprovechando la minoría de Carlos Emanuel, Duque de Saboya, que se publicará en enero 1665, una Orden que obligaba a todos los
Habitantes de los Valles a abandonar la llanura en tres días y retirarse a las
montañas, bajo pena de muerte, en el caso de no
demostrar que estaban volviéndose católicos. Los Waldenses obedecieron esta Orden, por injusta y por cruel que
fuera. Pero fue su obediencia la que quitó toda pretensión de sus enemigos, no pudieron alejarlos de ese horrible
Masacre en el año 1655, del que toda Europa
ha sido informada y asombrada, y de la cual la Posteridad hablará como de un acto , el más
inhumano, el más pérfido y el más infame que jamás haya existido, fue cometido en el mundo.
Este Massacre parecía en toda
apariencia irremediablemente haber destruido a los Waldenfes pero eran muchos, quienes, habiendo escapado de la
furia de los carniceros, regresaron para defender la suya , hasta
el último suspiro, latido de sus
fuerzas.
PERSECUSIÓN
DE PIAMONTE *BURNETT* AÑO 1688 19-
LA HISTORIA DE LA PERSECUSIÓN DE LOS VALLES DE PIAMONTE
El 22 de abril, día señalado para el ataque, el ejército francés, comandado
por Catinat, gobernador de Casal, marchó dos horas antes del amanecer, a la luz
de las antorchas, contra los valles de Peirose y San Martín, tras haber seguido
durante algún tiempo el curso del río Cluson en los Territorios Reales. Catinat envió un destacamento de infantería, comandado por Vellevieille, teniente coronel en Limosin,
quien, tras cruzar el río por una rivera, se adentró en el valle de Peirose por un del
Piamonte. Sitió en San Germán una aldea que los
waldenses
( vaudois) habían abandonado, y atacó una retirada que se encontraban
cerca, en la que había doscientos hombres.
Los waldenses abandonaron este puesto tras cierta
resistencia y tomaron posesión de otro más ventajoso.
Mientras tanto, un nuevo destacamento de caballeria y de dragones
amarillos, tras cruzar con dificultad el río, llegó para rescatar a la
infantería que había iniciado el combate.
Usaron todos sus recursos para llegar a las trincheras de los valdenses, de
las que creían fácilmente dominar, ya que estaban unidos entre sí, pero encontraron
resistencia, por lo que, tras haber perdido a muchos de sus soldados, se vieron
obligados a atrincherarse a una distancia de tiro de pistola. Se hicieron fuegos continuos en ambas direcciones durante
más de diez horas seguidas